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Ponchos de las Tierras del Plata
Con la trama de la historia
Editado por Verstraeten Editores y auspiciado por el
Fondo Nacional de las Artes, se descubre en Ponchos de las Tierras del Plata,
un material inédito y necesario sobre textiles americanos
En el mes del Libertador San Martín, resulta
oportuna la aparición de un volumen de impecable realización
que reúne ejemplos de textiles americanos. Una larga y minuciosa
investigación realizada por la experta Ruth Corcuera echa luz sobre
un tema apasionante que curiosamente ha merecido muchas veces más
dedicación e interés por parte de profesionales extranjeros
que de estudiosos locales.
Parece imposible imaginar la definición de una
identidad nacional y de un arte propio aún en medio de la irrupción
de nuevas tecnologías-, sino se profundiza ante todo en nuestras
raíces.
El rescate del poncho como la indumentaria típica
del hombre americano es la tarea emprendida hace muchos años por
la investigadora Ruth Corcuera. Los textos se enriquecen con las luminosas
imágenes aportadas por Xavier Verstraeten, que convierten al libro
en una atractiva aventura visual. Fueron los pintores viajeros como Rugendas,
Palliére y Monvoisin los primeros en retratar al gaucho con sus “prendas”
y el oriental Blanes quien mejor pintó esa elegancia sin alardes.
El poncho lleva implícita la marca de una identidad. Félix
Luna afirma con certeza que es la versión local de la capa, y que
por su simplicidad universal apareció, con algunas variantes, en
muchas partes al mismo tiempo. Dice Luna: “El poncho viene de tiempos
remotos, pero en nuestra América sigue manteniendo su vigencia. No
es una moda, no es una jactancia, ni una extravagancia. Sirve porque abriga,
protege y luce”.
Nada más cierto. En Ponchos de las tierras del
Pata se ven ejemplos de gran lujo como el de alpaca de San Martín
o el tradicional negro con la guarda pampa, “con tres calles de cruces
en doble faz y rayas de urdimbre granate y beige”, que integra la
colección Pereda.
La recorrida es larga, sustanciosa y muy bien ilustrada. Además
de las fotografías de Xavier Verstraeten, se destacan las acuarelas
de Guillermo Roux y las de Aguyari, como aquella que reproduce una
escena de esquila, procedente de la colección de Horacio Porcel.
La Nación, Agosto 2000
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